Un plan de crédito funciona como un préstamo que vas pagando con intereses en mensualidades, recibiendo tu auto de inmediato; en cambio, con un autofinanciamiento te integras a un grupo que realiza aportaciones periódicas y recibes tu auto cuando resultas adjudicado (al cumplir la cantidad requerida de pagos puntuales o resultar seleccionado en un sorteo mensual).